Armonía Total (Cura Todo 10000hz) – Frecuencia Rife

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• El audio completo es de 1:11:11 hrs de duración (número maestro).

Todos los audios incluyen la frase subliminal que refuerza el efecto de las frecuencias en el cuerpo. La frase es “AL ESCUCHAR ESTE AUDIO, ESTOY SANANDO MI CUERPO, MIS EMOCIONES Y MI MENTE”.

Royal Raymond Rife era un tipo brillante que manipulaba campos electromagnéticos en ciertas frecuencias para curar / tratar diversas dolencias. 10,000 Hz fue una de las frecuencias utilizadas para el tratamiento general en todos los ámbitos, y luego se agregaron otras frecuencias para tratar afecciones específicas.

Tratamientos de 10000 Hz con evidencia de mejoría en quien lo escucha:

Dolor abdominal, acidosis respiratoria y metabólica, actinomicosis por la bacteria Actinomyces Israelii, alcoholismo, alergia en general, alopecia, amenorrea, picazón anal, anafilaxia, anosmia, efecto antiséptico en general, falta de apetito, arteriosclerosis, artritis, fortalecimiento del aura, ayuda de desintoxicación, dolor de espalda, biliosidad, alta presión sanguínea, regeneración ósea, traumatismo óseo (cortes, fracturas), contusiones, quemaduras, cáncer en general, catarata, parálisis cerebral, problema cerebroespinal, fatiga crónica, colitis, contracciones, convulsiones, sordera, diabetes, hernia de disco, mareo, eczema, edema, mejora de electrolitro en el cuerpo, enuresis, alteraciones en el ojo, párpado caído, calambres faciales, parálisis facial, caída del cabello, ayuda a los huesos después de alguna fractura, frigidez, cálculos biliares, fiebres, influenza, gripe y resfriados, cálculos renales, dolor de rodilla, disfunción locomotora, descoordinación, ganglios linfáticos bloqueados o sobrecargados, sirve para la concentración mental, esclerosis en general, variantes de retrovirus, reumatismo, ciática, equilibrio de polaridad sexual.

Puedes escuchar la versión corta y gratuita aquí:

Se recomienda en especial en este audio escucharlo a un volumen muy bajo, casi imperceptible, debido a que su tono tan agudo podría causar zumbidos posteriores.

 

• La compra de la versión larga es de 1:11:11 hrs de duración (número maestro). El audio se descargará automáticamente a tu dispositivo móvil para que puedas llevarlo y escucharlo donde quieras sin necesidad de estar conectado a internet.

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Rife descubrió que todos los virus, bacterias, parásitos y otros agentes patógenos son particularmente sensibles a una frecuencia específica de sonido y puede ser destruido por la intensificación de esa frecuencia hasta que explota literalmente – como una nota musical intensa que puede hacer estallar una copa de cristal. Este es el concepto tras las Frecuencias Rife.

 

El inventor Royal Raymond Rife descubrió que cada especie de vida tiene su propia firma espectroscópica distintiva. Cada microorganismo tiene su propio patrón molecular específico de oscilación. En otras palabras, cualquier virus, bacteria, parásito o patógeno es sensible a una de las Frecuencias Rife específicas.

Este principio puede ser ilustrado con una nota musical intensa que hace estallar una copa de cristal: las moléculas de la copa están oscilando a la misma armónica de esa nota musical; es decir, están en resonancia. Y dado que cada organismo tiene una frecuencia diferente hay –literalmente- cientos de trillones de biofrecuencias distintas. Y, por lo tanto, cada especie y molécula tiene sus propias Frecuencias Rife específicas.

Rife y muchos otros sabían que la frecuencia es la clave para controlar patógenos. Es la clave para estimular el cuerpo a luchar contra sus propios patógenos. Lo más importante ha sido encontrar la frecuencia correcta, a la luz de las constantes mutaciones, y la forma apropiada de ondas.

¿Porqué es que las Frecuencias Rife funcionan para disolver las barreras anilladas de proteína usadas por patógenos resistentes para encubrirse?

¿Qué es la frecuencia?

Luz es frecuencia. Sonido es frecuencia. Aroma es frecuencia. Emoción es frecuencia. Vibración es frecuencia. Música es frecuencia. Ondas cerebrales son frecuencia. Impulsos nerviosos son frecuencia. Todo, en su mayor denominador común es frecuencia. Frecuencia es todo, y todo es frecuencia. En realidad, no hay sólidos. Nosotros existimos en un universo que consiste enteramente de energía.

¿Cómo sabe el cuerpo que hacer con todas esas frecuencias?

El cuerpo escucha la frecuencia. Los oídos cambian esa entrada sensorial a impulsos bioquímicos y envían esa información al cerebro. Los ojos filtran las frecuencias de entradas de luz y cambian esos impulsos a energía bioquímica y envían esa información al cerebro. La nariz recibe aromas.

Cada impulso es cambiado a entradas bioquímicas y son enviadas al cerebro. Cada órgano sensorial del cuerpo colecciona información como entrada de frecuencia y cambia esa entrada a impulsos bioquímicos, los cuales envía al cerebro.

  • 1-2 ciclos por segundo, el cerebro interpreta esto como entrada biomagnética.
  • 2-4 ciclos por segundo, el cerebro interpreta esto como entrada bioeléctrica.
  • 1-4 ciclos por segundo, el cerebro interpreta esto como entrada de frecuencia genética (o sea entrada biomagnética y bioeléctrica combinadas).
  • 4-8 ciclos por segundo, el cerebro interpreta esto como entrada bioquímica.
  • 8-16 ciclos por segundo, el cerebro interpreta esto como entrada estructural (muscular/esquelética).
  • 16-32 ciclos por segundo, el cerebro interpreta esto como entrada neurofísica.

Cada frecuencia, o conjunto de Frecuencias Rife, tienen funciones específicas, tanto estructural como funcional, dentro del cuerpo. Cada conjunto de frecuencias hace su propio trabajo y puede compartir frecuencias desde su conjunto, para que sean usados por otros sistemas biológicos.

El cuerpo, en su sabiduría infinita, tiene una perfecta retroalimentación para hacer posible que el cuerpo diagnostique y proporcione un conjunto de frecuencias sanadoras como un autodiagnóstico y prescripción.

La frecuencia de onda dominante en la que trabaja el cerebro en un momento determinado es lo que se denomina “estado actual”. Así mismo, el cerebro humano trabaja a diferentes tipos de frecuencias que pasan del estado de alerta, normal, la relajación y la meditación hasta el propio estado de sueño.

Hoy pareciera que esta antiguas sabidurías están siendo renovadas como medicina convencional, con su previa dependencia en el método científico, comienza a poner atención al potencial de la frecuencia para nutrir y apoyar la capacidad del cuerpo para autosanarse. El establecimiento médico está hasta ahora comenzando a reconocer la relación entre las frecuencias de la voz y el estado nutricional (ver el artículo de Danielle Campbell en el Diario de Avance para Patólogos y Audiólogos de Lenguaje y Habla, 31 de mayo de 1999).

Cada uno de nosotros posee armónicos únicos de frecuencia que pueden ser expresados a través de la voz y manifestarse como enfermedad o estrés a nivel estructural y bioquímico del cuerpo. Un corto tramo de la voz –una grabación de menos de un minuto de duración– puede ser evaluado mediante un sistema que analiza el estado de frecuencia del individuo. Aquellas frecuencias, en combinaciones específicas, pueden, a su vez, ser usadas para apoyar forma y función normal del cuerpo.

Nuestro organismo es un complejo universo de billones de células agrupadas en órganos y sistemas que funcionan de acuerdo a patrones de comportamiento previamente establecidos.

Nuestras células están compuestas de billones de moléculas y átomos siendo éstos -dicho de forma simplificada- enormes “espacios vacíos” donde un núcleo formado por protones y neutrones se encuentra rodeado de electrones que giran a su alrededor con cierta velocidad y vibración como si de un sistema solar en miniatura se tratara.

Cuando llega un estímulo externo al cerebro, éste puede ser capaz de cambiar de una frecuencia de onda a otra diferente. La persona entonces cambia de etapa o de estado de ánimo. Por ejemplo, en personas alteradas por nervios o que están en un estado total de alerta poseen las ondas beta como ondas dominantes. Su cerebro está emitiendo en la frecuencia de ondas beta, la más común entre la población ya que es sinónimo de trabajo y estrés en algunos casos.

Siendo el número de protones (carga positiva) y de neutrones (partículas sin carga) lo que singulariza cada átomo frente a los demás. A su alrededor, producto de la interacción eléctrica causada por la atracción, giran los electrones (cargas negativas) en órbitas específicas características de cada átomo.

Los átomos que componen una molécula son mantenidos juntos en su configuración molecular con una energía de enlace covalente las cuales emiten y absorben energía en su propia frecuencia electromagnética específica. No existen dos clases de moléculas que tengan la misma firma espectral u oscilación electromagnética.

En suma, un átomo es un sistema eléctrico que genera un campo electromagnético. Lo que implica que todo átomo se relaciona con los demás y con el entorno mediante impulsos eléctricos. Y otro tanto ocurre con los conjuntos de átomos que dan lugar a las moléculas, células, tejidos y órganos.

Todo ser vivo, en definitiva, posee un campo electromagnético propio. Campo que cuando se desequilibra -lo que puede deberse a muy diversas causas- genera las disfunciones que llamamos enfermedades.

 

IMPORTANTE

DESLINDE DE RESPONSABILIDAD

Los audios de frecuencias aquí presentados no remplazan los consejos, diagnósticos, recomendaciones o tratamiento de su propio médico o proveedor de atención médica.

 

• Fuentes:sanazion.com - metodorife.com - brainwavelabs.com - Nexus Magazine, Volumen 7, Número 6.